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DIAS, HORAS Y COLORES: ESTRATEGIAS DE RECUPERACIÓN EN AFASIAS (1)

Muchas personas con  afasia tienen especiales dificultades para la compresión de días, meses, horas, colores… ¿Por qué se producen dificultades  con este vocabulario?.

Los días de la semana, los meses del año, los colores, las horas… son vocabulario que forma parte de nuestra vida cotidiana. Tienen por ello una frecuencia de uso media o alta (Alameda y Cuetos, 1995) y esto hace que sean vocablos que están relativamente accesibles en nuestro sistema léxico. En los estudios sobre imaginabilidad de palabras [1] los días de la semana y los colores tiene frecuencias medias o altas  también (Valle, 1998) asi que su accesibilidad semántica también es aceptable.

A pesar de ello son palabras que en la rehabilitación de las afasias presentan dificultades especiales para algunos pacientes. Estas dificultades pueden tener que ver con confusiones al evocarlas, los pacientes dicen “martes” cuando quieren decir “lunes” o, en otros casos, de más difícil detección, cuando de trata de comprenderlas. Así, un paciente sin aparentes dificultades de compresión puede haber oído una cita (martes a las 20,00 horas) sin poder asociarla al día y la hora correspondiente.

Una posible explicación, al margen de la dificultad específica más de carácter anómico o de acceso léxico de cada paciente, puede ser que se trata de un vocabulario que una vez perdido o parcialmente dañado requiere ciertas dosis de abstracción para su reaprendizaje. Asociar algo concreto al concepto “lunes” o al hora “las tres de la tarde” es algo que hemos aprendido a lo largo de mucho tiempo y que resulta cognitivamente más complejo que volver a llenar de contenido la palabra “mesa”.

Además, diversos estudios vienen demostrando que las palabras más concretas están más distribuidas en nuestro cerebro, mientras que las más abstractas se localizan preferentemente en el hemisferio izquierdo (Monsalve y Cuetos, 2001) de modo que los daños que habitualmente sufren las personas afásicas van en detrimento de su capacidad de abstracción verbal.

En el siguiente post sobre lenguaje explicaremos algunas de las estrategias  que empleamos para el reaprendizaje de este vocabulario y podremos ejemplos concretos de tareas de rehabilitación que nos resultan útiles.

Referencias:

Alameda, JR y Cuetos F. (1995) Diccionario de frecuencias de las unidades lingüísticas en castellano. 1995. Universidad de Oviedo

Monsalve, A. y Cuetos, F.(2001) Asimetría hemisférica en el reconocimiento de palabras: efectos de frecuencia e imaginabilidad. Psicothema, 13(1), 24-28.

Valle Arroyo, R. (1998). Normas de imaginabilidad. Universidad de Oviedo.

 

 

 

[1]La imaginabilidad es la capacidad que tiene un hablante para formar una imagen del significado de las palabras,

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¿CÓMO INTERVENIMOS EN LA EXTREMIDAD SUPERIOR DESDE TERAPIA OCUPACIONAL?

Durante la rehabilitación del miembro superior existen cantidad de variantes que influyen de forma positiva o negativa en su evolución. Antes de intervenir en el miembro superior debemos conseguir buen control de tronco durante la sedestación y una buena posición del brazo. Para ello, se deberá hacer partícipe  al cuidador y al paciente.

Para conseguir una buena posición del brazo afectado lo colocaremos  apoyado en una superficie, con el codo extendido  en una ligera flexión y  hombro en antepulsión. La muñeca deberá estar colocado en una ligera flexión dorsal, y los dedos extendidos y abducidos.

Hasta que el lado parético consiga realizar movimientos activos, se realizarán movimientos bilaterales autoasistidos por el brazo sano como, dedos entrelazados, dedo pulgar afecto sobre el sano, codo en extensión y hombro en antepunsión, se realizarán movimientos normales, de ésta forma, damos información propioceptiva y reincorporamos el miembro superior al esquema corporal.

A medida que el hombro se va recuperando  y el paciente es capaz de realizar movimientos apropiados se observa la aparición de patrones patológicos asociados y se incrementa la espasticidad, para evitar este incremento, el Terapeuta Ocupacional deberá realizar actividades que vayan en contra de este patrón. El MS tiene poca funcionalidad por lo que se tienen que seguir realizando movimientos bilaterales,  Se comienzan a realizar movimientos unilaterales a favor de la gravedad y se va orientando el brazo en distintas posiciones.

Se puede empezar a realizar  terapias como ” Restricción de miembro sano” eso sí cuando realice movimientos más funcionales  con el lado afecto. Incluso utilizar la técnica de  la  terapia con “Espejo” que sus resultados, según estudios es efectiva.

Nuestra labor como Terapeutas Ocupacionales es que el paciente sienta el movimiento normal en el MS afectado, además debemos integrar el MS en las actividades de la vida cotidiana. Deberemos entrenar para conseguir estabilidad, habilidad, coordinación y fuerza mediante ejercicios específicos para que el sujeto sea lo más autónomo posible en las Actividades de la Vida Diaria. Según estudios la rehabilitación es más efectiva si el paciente utiliza objetos cotidianos en un entorno real.

Cuando el paciente vaya mejorando nos tenemos que ir centrando en otro tipo de objetivos: coordinación bimanual, la motricidad fina, trabajando los diferentes tipos de pinza y deberemos entrenar también la sensibilidad tanto a nivel superficial, profundo y propioceptiva. Por ello deberemos realizar también una rehabilitación sensoriomotora.

En definitiva, la finalidad será que el  Ms afectado sea lo más funcional posible, y que el sujeto pueda ser lo más independiente  posible en las Actividades de las Vida Diaria, en líneas generales éste es el programa que se sigue desde Terapia Ocupacional pero  cada persona es diferente por lo tanto no puede haber un único programa, se tendrá que ir adaptando según las necesidades y evolución que tenga el paciente.

Referencias:

Alicia Chapinal. (2005). Rehabilitación en hemiplejia, ataxia, traumatismos craneoencefálicos y en las involuciones del anciano. Barcelona: Masson.

Begoña Polonio López. (2010). Terapia Ocupacional aplicada al daño cerebral adquirido. Barcelona: Panamericana