asumir_rol_2-580x364

SÍNDROME DEL CUIDADOR (III): prevención.

En entradas anteriores, hemos descrito qué es el síndrome del cuidador y cómo se manifiesta. Ahora vamos a ver diferentes maneras para intentar evitar llegar a este punto, y qué se puede hacer si se llega.

El cuidador principal tiene que entender, antes de nada, la importancia de cuidarse por dos razones: por su propia salud y por el bienestar de la persona cuidada. Hay que entender que, para cuidar bien, me tengo que encontrar bien.

Parte de la prevención, nos toca a los profesionales, debe formar parte del proceso rehabilitador de una persona con DCA el trabajo con la familia y sobretodo, con el cuidador principal. Este trabajo debe basarse en tres aspectos importantes:

  •  Información: es importante que el cuidador esté informado, es decir, que entienda y comprenda cuáles son las características del daño cerebral de su familiar afectado, que conozca cómo piensa, como percibe e interpreta la realidad, cómo se siente ante la misma y cómo reacciona y se comporta en consecuencia.
  •  Conciencia de enfermedad: Si esta conciencia no está ajustada a la realidad nos encontramos con que los niveles de agotamiento del cuidador son mayores ya que, las expectativas y las metas que se propone con el paciente no son alcanzables y se acaba agotando de intentar o de promover cambios que no son posibles.
  •  Recomendaciones: si los dos pasos previos se han realizado con éxito, el cuidador podrá poner en marcha de forma efectiva las recomendaciones y pautas dadas por el equipo rehabilitador, dirigidas siempre a potenciar una mayor autonomía del paciente y evitar los problemas de conducta.

Para prevenir la aparición de desgaste físico y psicológico, es necesario seguir una serie de hábitos saludables: 

  •  Cuidar la propia salud, dormir lo suficiente, hacer ejercicio con regularidad, evitar el aislamiento, salir de casa, mantener aficiones o intereses, descansar, organizar el tiempo, autocuidado (de la salud, imagen física, autoestima, relajación…).
  • Aceptarse a uno/a mismo/a: Evitar desvalorizarse, menospreciarse y sobre todo evitar comparaciones con los demás. No negar el hecho de que nosotros también necesitamos atenciones. Es importante admitir el estrés y las presiones físicas, mentales y emocionales a las que estamos sometidas.
  • Hacer algo gratificante por nosotros: Regálese algo, haga una comida especial que le guste, vaya a ver una película que le guste, …
  •  No realizar excesos, ya que pasar demasiado tiempo al lado de un enfermo produce un agotamiento excesivo de la energía psíquica. Dosifica en descanso.
  • Evitar el aislamiento y demandar a los familiares, los profesionales y los amigos toda la ayuda que nos resulte necesaria. Aprender a delegar. Busca los medios y ayudas disponibles. Si es necesario, déjate asesorar por profesionales.
  • Defender los espacios propios. Dedica tiempo a tus asuntos personales, a tu familia, a tus hijos, a tus amigos… El mejor modo de cuidar de otra persona, sobre todo cuando el proceso va a ser largo, es cuidarse uno mismo.

LOS DERECHOS DE LOS CUIDADORES

  • El derecho a dedicar tiempo y actividades a nosotros mismos sin sentimientos de culpa.
  • El derecho a experimentar sentimientos negativos por ver enfermo o estar perdiendo a un ser querido.
  • El derecho a resolver por nosotros mismos aquello que seamos capaces y el derecho a preguntar sobre aquello que no comprendamos.
  • El derecho a buscar soluciones que se ajusten razonablemente a nuestras necesidades y las de nuestros seres queridos.
  • El derecho a ser tratados con respecto por aquellos a quienes solicitamos consejo y ayuda.
  • El derecho a cometer errores y ser disculpados por ello.
  • El derecho a ser reconocidos como miembros valiosos y fundamentales de nuestra familia incluso cuando nuestros puntos de vista sean distintos.
  • El derecho a querernos a nosotros mismos y a admitir que hacemos todo lo que podemos.
  • El derecho a aprender y a disponer del tiempo necesario para aprenderlo.
  • El derecho a admitir y expresar sentimientos, tanto positivos como negativos.
  • El derecho a “decir no” ante demandas excesivas, inapropiadas o poco realistas.
  • El derecho a seguir la propia vida.

Aquí os dejamos varios enlaces con diferentes guías dirigidas al cuidador:

http://www.navarra.es/home_es/Gobierno+de+Navarra/Organigrama/Los+departamentos/Salud/Organigrama/Estructura+Organica/Instituto+Navarro+de+Salud+Publica/Publicaciones/Planes+estrategicos/Promocion+de+la+Salud/PromocionSaludEtapasVidaCuidar.htm

http://www.atece-bizkaia.org/elcuidadodelcuidador.pdf

http://www.sercuidador.org/pdf/guia_autocuidado.pdf

 

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>