disfagia

REDUCIR LA DISFAGIA SIN HACER TRATAMIENTO

Las intervenciones indirectas o compensatorias en la disfagia tiene un alto nivel de efectividad en la prevención de las consecuencias potencialmente más graves para los pacientes.

Las dificultades de deglución son un problema importante para las personas con daño neurológico, no sólo por la alta frecuencia de aparición sino sobre todo por la magnitud de las consecuencias que puede llegar a tener, y que abarcan desde la incomodad para tragar a la desnutrición, la deshidratación y las infecciones respiratorias.

La intervención sobre este tipo de dificultades tiene que ser:

- rápida, con un diagnóstico en las primeras 24 h de un ingreso hospitalario

- precisa, con un diagnóstico de las dificultades y no sólo un cribado

- personalizada, ajustada a cada caso

La mejor opción es la rehabilitación de las dificultades en la medida de lo posible, sin embargo las intervenciones compensatorias, que no llegan a trabajar sobre la fisiología deglutoria muestran importantes mejoras en la vida de los pacientes y sus familias.

Cuando hablamos de intervenciones compensatorias hacemos referencia a aquellas estrategias y acciones que, sin modificar la fisiología de la deglución,  aseguran una nutrición en hidratación segura. Dentro de ellas están:

- las modificación de la textura en la dieta

- el control del volumen y la velocidad de prestación del bolo (de la comida)

- los cambios postulares

- el control del entorno y las pautas externas que pueden ser dadas por cuidadores habituales

Para comprobar la eficacia de estas medidas, Carnaby et al  hicieron un estudio en 2006 en el que compararon tres tipos de intervención:

a) la intervención rutinaria llevada a cabo por el médico

b) una intervención especializada realizada por logopedas con una frecuencia alta, de al menos una vez al día durante un mes o menos, con realización de ejercicios directos sobre la deglución además de las compensaciones de dieta y modificación del entorno

c) la intervención especializada realizada por logopedas usando técnicas compensatorias como modificación del entorno, adaptación de la dieta y cambios postulares, 3 días en semana por un mes o menos

Se siguió a 306 paciente hasta 6 meses  después del ictus y analizando los datos vieron que la intervención especializada (intervenciones b y c) aumentaba la proporción de pacientes que podía volver a su dieta habitual, reducía las neumonías aspirativas y el número de fallecimientos o la necesidad de institucionalización frente al tratamiento habitual dado por el médico (intervención a)

Y que entre las intervenciones especializadas ( b y c)  el mayor aporte lo realizaba la introducción de técnicas compensatorias dado que la comparación entre las intervenciones de alta frecuencia y de baja frecuencia no aportaba diferencias relevantes.

Estos resultados apoyan la idea de que las técnicas compensatorias son altamente eficaces, si bien respecto a los resultados de este estudio en concreto podemos hacer dos precisiones. La primera es que en nuestro entorno una intervención de 3 días /semana es de intensidad media y no baja. Mientras, es inusual que se hagan intervenciones rehabilitadoras diarias con una paciente con disfagia.

0 comentarios

Escribe tu comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Agradecemos tu participación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>