ESPECIALIDADES

“Cada cerebro tiene una historia y la que sigue es la mía…” Jill Taylor

“El daño cerebral está producido por una lesión en el cerebro, de naturaleza no degenerativa ni congénita, como resultado de una fuerza física externa o causa interna, que produce una alteración del nivel de conciencia y del cual resulta una afectación del funcionamiento sensorial, cognitivo, emocional, conductual y/o físico”. (Vermont Division of Vocational Rehabilitation, 1999)

Se trata por tanto de una lesión sobrevenida que produce un daño permanente en el cerebro con consecuencias en su funcionamiento. El daño, una vez producido, persiste y sin embargo puede recuperarse, en diferente medida en función del caso, a través de la rehabilitación. Para ello se aprovechan los mecanismos de plasticidad cerebral que posibilitan la recuperación de algunas habilidades inicialmente pérdidas o alteradas y el aprendizaje de otras nuevas.

Otras patologías:

1. Esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad que se produce cuando una sustancia que rodea a los axones de las neuronas (la mielina) empieza a desaparecer. Este proceso, llamado desmielinización, provoca que las neuronas del cerebro pierdan parcial o totalmente su capacidad de transmisión lo que provoca la aparición de los síntomas.

Las personas afectadas por EM pueden mostrar cuadros muy diferentes, ya que los síntomas que aparecen varían de una persona a otra tanto en su tipo como en su intensidad. Los más comunes son: fatiga, debilidad muscular, descoordinación en los movimientos, fasciculaciones musculares (pequeñas vibraciones musculares), disfagia (problemas al tragar), disartria (problemas de habla), insuficiencia respiratoria, espasticidad (rigidez muscular) y alteraciones cognitivas entre otras.

En el tratamiento de los síntomas y la rehabilitación es importante la intervención de fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas y neuropsicólogos.

La intervención desde logopedia tiene como objetivo mantener las habilidades necesarias para la comunicación y la alimentación, de modo que se trabaja sobre el habla, para que sea inteligible y lo más natural posible, sobre la comunicación para que se puedan compensar los posibles fallos y sobre la deglución para que tragar tanto líquidos como sólidos no suponga un riesgo.

La intervención desde neuropsicología tiene como objetivo mantener las funciones cognitivas conservadas y compensar los déficits ya presentes, mediante estimulación cognitiva, el entrenamiento en ayudas compensatorias como agendas, calendarios,… y la modificación ambiental para minimizar las repercusiones de los trastornos cognitivos en su vida diaria.

La intervención desde terapia ocupacional tiene como objetivo conseguir la máxima autonomía en las Actividades de la Vida Diaria y mejorar su calidad de vida mediante la conservación de  los componentes sensorio-motrices, perceptivos y cognitivos, o compensando estos déficits, realizando adaptaciones en el entorno  y asesorando en el manejo de productos de apoyo.

2. Esclerosis Lateral Amiotrófica

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a las neuronas que transmiten la señal desde la corteza cerebral hasta el músculo (motoneuronas). Se puede manifestar primero afectando a las motoneuronas bulbares o espinales, dando lugar así a dificultades inicialmente diferentes.

De forma genérica, produce una debilidad y una atrofia muscular progresiva que afecta a la musculatura orolaringea, a las piernas y los brazos. Supone también una pérdida de fuerza en la musculatura que nos sostiene en pie, produce dificultades para tragar (disfagia), respiratorias y en el habla. En cambio, están preservadas las capacidades sensoriales y sensitivas, el movimiento de los ojos, la capacidad de control de esfínteres y, en la mayor parte de los casos, las funciones cognitivas.

Todo ello produce una pérdida de habilidades motoras con repercusiones en la capacidad comunicativa y deglutoria y en la autonomía personal.

La intervención desde logopedia en ELA conjuga terapias de mantenimiento que frenen el avance de los  síntomas, una estrategia para mantener la comunicación en todo el recorrido de la enfermedad y adaptaciones de la dieta y la alimentación que puedan asegurar la alimentación sin riesgos

 La intervención desde Terapia ocupacional tiene como objetivo mantener un grado de independencia en las actividades de la vida diaria. Para ello se adaptará el entorno, se utilizarán productos de apoyo, y se tratarán componentes sensoriomotores, perceptivos y cognitivos, para mantener una buena calidad de vida.

3. Deterioro cognitivo leve (DCL)

Los pacientes con un profundo déficit de memoria pero sin otros déficits cognitivos, así como los pacientes con pequeños déficits en varias áreas cognitivas pero sin deterioro funcional doméstico ni laboral, no reúnen criterios para poder ser diagnosticados de demencia. Aun así, tanto sus allegados como, en ocasiones, ellos mismos detectan que algo empieza a no funcionar como debiera. Empiezan a olvidar lo que acaban de conversar, olvidan citas pendientes, les cuesta denominar objetos cotidianos,… Conservan la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria (higiene, vestido alimentación,…) pero empiezan a necesitar ayuda para las actividades instrumentales más complejas (gestión del dinero, por ejemplo). La evolución de estos pacientes es variable, pero la tendencia apunta a que suelen derivar en una demencia.

Mediante la estimulación cognitiva se intenta frenar el deterioro de las funciones cognitivas con el objetivo de mantener las capacidades conservadas el máximo tiempo posible.

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