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¿CÓMO TRABAJAMOS EN NEURORIOJA?

Hoy os detallamos el protocolo de actuación que seguimos desde que una familia nos llama para solicitar información hasta que le damos el alta.

1 Entrevista inicial

En esta primera entrevista gratuita se recoge la información necesaria para valorar la viabilidad de tratamiento, y se les informe de nuestra metodología, servicios y tarifas. Según la información recogida, se les recomienda o no iniciar una valoración.

2 Evaluación del paciente

El paciente es valorado por todo el equipo: neuropsicología, logopedia, fisioterapia y terapia ocupacional.

3 Análisis del resultado y planificación

En reunión de equipo, se decide si el paciente cumple criterios de aceptación o no para el tratamiento neurorrehabilitador, siempre en relación con una mejoría útil y funcional. Se cita a la familia y se le comunican los resultados de la valoración (entrega de informe) y la propuesta de tratamiento, que estará condicionada por la gravedad de la lesión, limitaciones y puntos fuertes, tiempo de evolución, edad del paciente, necesidades del paciente y de la familia, …

4 Tratamiento

Se inicia el tratamiento. Dependiendo de los resultados de la valoración, se recomendará un número determinado de sesiones semanales de cada área de intervención.

5 Seguimiento

Cada tres meses desde el inicio del tratamiento, se realizará una nueva valoración para analizar la consecución de los objetivos. Se citará al paciente y su familia y se describirá el tratamiento y la evolución que está teniendo. Además, se plantearán nuevos objetivos, si procede, o se continuará con los mismos.

6 Alta

Se procederá al alta del paciente cuando:

-          Se hayan cumplido los objetivos.

-          No se vean posibilidades de mejora dentro de los tres últimos meses de tratamiento y se haya enfocado el mismo tanto desde la restauración como la compensación de las limitaciones.

Para más información, dirigíos a la página de contacto.

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Intervención de la sensibilidad en Miembro superior desde Terapia Ocupacional

¡Buenos días!

Hoy vamos a hablar sobre la intervención de la sensibilidad en Miembro superior desde Terapia Ocupacional.

Las consecuencias de una persona que ha sufrido un accidente cerebro vascular son: secuelas en el nivel de alerta, secuelas en el control motor alteraciones sensitivas y sensoriales, secuelas en la comunicación, secuelas en la cognición, secuelas en las emociones y la personalidad y por lo consiguiente,  consecuencias en las actividades de la vida diaria.

El modelo en el que se centra mi intervención de Terapia Ocupacional es el Modelo de Funcionamiento Ocupacional que se caracteriza por la participación satisfactoria en las Actividades de la Vida Diaria, es decir, la persona realiza las actividades que considera que forma parte de sus roles, para realizar estas actividades debe tener capacidad sensitiva, motora, cognitiva, conductual, emocional y social, esto le dota a la persona de autoestima y por lo tanto de una buena calidad de vida.

Dentro de las consecuencias del ictus nos vamos a centrar en las alteraciones sensitivas del miembro superior, uno de los motivos es la elevada incidencia, hasta un 85% de las personas que presentan un accidente cerebrovascular tienen  deficiencias sensoriales de la extremidad superior: tacto, dolor, temperatura y propiocepción. (1)

Esta alteración de la sensibilidad provoca adormecimiento, hormigueo, hipo/hiper estesia, afectación a nivel táctil, temperatura…tiene dificultad de agarre y no realizan movimientos con precisión por lo que presentan dificultades en su cuidado personal, doméstico y de ocio, (1) además, los sujetos perciben que no se abordan las necesidades individuales y una vez finalizado el período de rehabilitación se sienten solos y sin recursos para desenvolverse en su día a día. (2)sin embargo se sugiere seguir investigando sobre la relación en el déficit somatosensorial y la relación con las Actividades de la Vida Diaria. (2)La situación descrita anteriormente también la observo en mi práctica clínica, pacientes que presentan alteraciones de la sensibilidad con déficit motor y no se sienten satisfechos en su día a día y no consideran que tenga una buena calidad de vida.

A continuación les mostraré ejemplos de intervención sensitiva desde Terapia Ocupacional:

Discriminación táctil:

Marcar diferentes puntos, colocar pegatinas, colocar diferentes gomas…debe localizar la zona dónde se aplica el estímulo con la visión ocluida.

puntos

Propiocepción:

Reconocer Diferentes posiciones  y movimientos de la mano con la visión ocluida.

Estereagnosia:

Reconocer con los ojos cerrados diferentes objetos cotidianos o diferentes formas con la visión ocluida.

Reconocer diferentes texturas :

texturas

Estos son algunos ejemplos de cómo trabajar la sensibilidad pero, hay infinidad de actividades para entrenar los déficits sensitivos espero, que os sea de utilidad. Muchas gracia un saludo!

  1.  Doyle SD, Bennett S, Dudgeon B. Upper limb post-stroke sensory impairments: the survivor’s experience. Disabil Rehabil [Internet]. 2014 Jun 23 [cited 2017 Nov 19];36(12):993–1000. Available from: http://www.tandfonline.com/doi/full/10.3109/09638288.2013.825649
  2. Carey LM, Lamp G, Turville M. The State-of-the-Science on Somatosensory Function and Its Impact on Daily Life in Adults and Older Adults, and Following Stroke: A Scoping Review. OTJR (Thorofare N J) [Internet]. 2016 Apr 14 [cited 2017 Nov 19];36(2 Suppl):27S–41S. Available from: http://journals.sagepub.com/doi/10.1177/1539449216643941

 

 

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El posicionamiento en ACV

¡Buenos días!

Hoy vamos a hablar sobre un tema que involucra a todas las personas que han sufrido un ACV, a sus familiares y principales cuidadores: el posicionamiento y la postura.

Es algo primordial que afecta enormemente la recuperación de un paciente y que hay que tener en cuenta, no solo en el estado agudo, cuando nos encontramos en ambiente hospitalario, sino posteriormente en casa.

Después de un ACV el nivel de actividad física disminuye, ya que puede tener secuelas físicas que le impidan moverse con la misma facilidad con la que lo hacía anteriormente. Pero eso no significa que no pueda estimular la rehabilitación mientras está en la cama o sentado, un correcto alineamiento corporal y cuidado del lado más afecto puede evitar complicaciones posteriores como pueden ser las úlceras por presión, problemas circulatorios, aparición de retracciones, rigideces y deformidades etc.

El tratamiento postural irá encaminado a mantener una correcta alineación del cuerpo las 24 horas al día, favoreciendo la recuperación física y funcional.

Vamos a comenzar explicando cual sería la mejor manera de estar en la cama:

-       Tumbado boca arriba (decúbito supino):

Pondremos una almohada debajo de la cabeza (ni muy grande ni excesivamente pequeña), si tenemos una cama articulada, elevaremos un poco la parte superior, favoreciendo la función respiratoria. El miembro superior más afecto estará sobre una almohada estirado a lo largo del cuerpo, la palma de la mano mirando hacia abajo y los dedos extendidos. Pondremos especial atención en la cadera, la cual tiene que estar alineada (podemos ayudarnos de toallas o almohadas para conseguir que esté a la misma altura que la otra). La pierna no debe rotar ni hacia interno ni hacia externo, podemos guiarnos de la rodilla para comprobarlo, ésta debe estar mirando al techo. Podemos colocar un rulo hecho con una toalla detrás de la rodilla, de modo que quede levemente flexionada.

-       Tumbado sobre el lado menos afecto:

La cabeza descansará sobre la almohada, el tronco se encontrará alineado sin rotaciones (formando un ángulo recto sobre la superficie de la cama). El brazo más afecto apoyado sobre una almohada en esta posición: hombro en flexión de unos 50º, con el codo extendido, muñeca en posición neutra y dedos en extensión. Pondremos otra almohada debajo de la pierna de manera que quede alineada con el cuerpo, en semiflexión y por delante de la sana.

-       Tumbado sobre el lado más afecto:

Esta es una postura importante ya que estimulamos el lado más afecto cargando el peso del cuerpo, si hubiese dolor en alguna parte intentaríamos evitar esta posición. Cabeza alineada con el cuello y tronco, usando una almohada de tamaño acorde. Brazo pléjico extendido con la palma de la mano mirando hacia arriba y la mano abierta. Prestar especial atención a la posición del hombro y de la escápula. Pierna extendida a lo largo del cuerpo con ligera flexión de rodilla.

Nuestro cerebro no recibe la misma información si estamos sentados en un sofá, en una silla o en un taburete, por lo que tenemos que cuidar cómo nos sentamos y dónde.

 -       Una silla dura va estimular que nuestra musculatura esté más activa, al igual que una sedestación erguida, que propicia la atención y la interacción con el entorno.

-       Es importante que nuestra espalda esté completamente apoyada en el respaldo, lo más cerca posible de 90º de cadera (podemos usar un cojín o toalla en la zona lumbar). La parte posterior del muslo debe estar apoyada, fémures alineados y rodillas a 90º. Los pies no deben estar colgando en ningún momento, siempre la planta del pie apoyada en el suelo en su totalidad (así evitaremos adormecimientos y presiones innecesarias).

-       El miembro superior pléjico descansará sobre un cojín o almohada, con el hombro en posición neutra, el codo en semiflexión, muñeca en neutra y dedos extendidos.

-       En caso de que estemos sentados en una silla frente a una mesa, tendremos ambos brazos encima de ésta, de forma que tengamos información visual de la posición de éste.

-       Si es necesario, recurriremos al uso de cojines antiescaras, evitando la aparición de úlceras por presión.

-       Siempre será más sencillo ayudar a levantarse a una persona desde una silla un poco más alta que de un sofá o sillas bajas.

-       Debemos tener en cuenta que debemos cambiar de posición cada 3-4 horas, dejando libre la zona de presiones (isquiones y sacro).

-       Prestar atención que la ropa este lisa y estirada sin que haga pliegues en las zonas de apoyo, que ésta sea cómoda y transpire.